El 12 de noviembre de 1961 quedó grabado en la historia de Unión La Calera como la fecha en que el equipo cementero alcanzó su primera gran gesta: el campeonato de la Segunda División y el anhelado ascenso a la Primera. Sesenta y cuatro años después, la hazaña de aquel plantel dirigido por Óscar Andrade sigue viva en la memoria colectiva, marcando un antes y un después para el fútbol de la comuna y la Región de Valparaíso. Aquel año, no solo se coronó un campeón, sino que se forjó un lazo indisoluble entre el club y su gente.
Unión La Calera: El Primer Grito de Campeón
La temporada de 1961 fue testigo de una campaña brillante por parte de Unión La Calera. El equipo no solo demostró un juego excepcional, sino también una hermandad y compañerismo que trascendió la cancha. Este grupo, con una base de talentos locales y la experiencia de figuras como René Orlando Meléndez, el brasileño Orlando Cunha Filho y Moisés Silva, se ganó el corazón de sus seguidores. Muchos de estos jugadores, además, combinaban su pasión por el fútbol con su trabajo en la fábrica Cemento Melón, un detalle que fortalecía aún más la identidad y el arraigo del club con su comunidad.
El éxito de ese equipo se cimentó en varios pilares:
* ⚽ Óscar Andrade: El director técnico que supo amalgamar un plantel equilibrado y con gran espíritu.
* 🌟 Talento local: Jugadores como Luis Aranda, Nelson García, Luis “Tato” Pérez, Juan Rojas, Viterbo Valdivia, Luis Sandoval, Sergio Tapia, Pascual Valencia, y el mítico Fidel Zuleta, quienes nacieron o se radicaron en la zona.
* 🤝 Refuerzos clave: La experiencia de Meléndez, Cunha Filho y Silva que aportaron jerarquía.
* 🏭 Identidad obrera: El vínculo con Cemento Melón que forjó una conexión profunda con los habitantes de La Calera.
La Ruta al Título: Una Campaña Memorable
Unión La Calera aseguró su ascenso a Primera División tres fechas antes del final del torneo. El sábado 29 de octubre de 1961, ante 6.000 espectadores en el estadio y más de 600 caleranos que viajaron en tren por siete horas, vencieron a Coquimbo Unido por 2-1 con un doblete de Raúl “Chico” Torres. Este triunfo fue la clave para alcanzar la máxima categoría del fútbol chileno.
A pesar del ascenso asegurado, el equipo rojo anhelaba el título. Con 31 puntos, aventajaban a San Felipe por una unidad, lo que significaba que un empate en la última jornada les daría el campeonato. El camino hacia la estrella fue:
* ✅ Goleada en casa: En la penúltima fecha, Unión La Calera derrotó a San Bernardo Central por 5-2, a estadio lleno.
* 🚂 Viaje histórico a Chillán: El 12 de noviembre de 1961, una caravana de caleranos partió hacia Chillán para el partido decisivo contra Ñublense.
* 🏆 El gol del campeonato: Un empate 1-1, con el memorable gol de tiro libre de Moisés Silva, selló el título para Unión La Calera.
La campaña fue impecable: de 22 partidos disputados, el equipo sumó 14 victorias, 6 empates y solo 2 derrotas. Raúl Torres, con 15 goles, se coronó como el máximo artillero del equipo y del torneo.
Celebración que Unió a la Ciudad
El pitazo final en Chillán desató la euforia. Los caleranos transformaron la ciudad en un carnaval, mientras que en La Calera, quienes se quedaron, esperaban ansiosos en la Estación de Trenes para recibir a sus héroes. La Municipalidad de La Calera, liderada por el alcalde Ramón Aravena, organizó una fiesta popular e inolvidable. Los jugadores fueron recogidos de sus casas al día siguiente y llevados en un bus hasta un escenario montado en el centro de la ciudad, donde fueron recibidos por una multitud de hinchas felices.
Este equipo no solo dejó una huella por sus logros deportivos, sino también por su espíritu. La hermandad y la alegría eran tan grandes que amenizaban los viajes con música y cantos. Según relató Héctor Leiva, exjugador de ese plantel, incluso tenían un grupo musical dentro del equipo, que interpretaba la conocida cueca dedicada a ese año de gloria. Este espíritu contagioso fue el motor que impulsó a Unión La Calera a permanecer más de una década en Primera División, consolidando un legado que trascendió el fútbol y se convirtió en el orgullo de una ciudad entera.