En una emotiva ceremonia, el Hospital Geriátrico La Paz de la Tarde de Limache inauguró tres modernas salas de fonoaudiología, gracias a una importante donación de la Embajada de Japón. Este proyecto, que busca mejorar la atención de los adultos mayores de la región, fue financiado a través del Programa de Asistencia para Proyectos Comunitarios y Seguridad Humana (APC) del país asiático, consolidando la hermandad entre Chile y Japón.
Modernas instalaciones para la rehabilitación
La implementación de estas nuevas salas representa un avance significativo en la atención de pacientes geriátricos con problemas auditivos y de deglución. Con una inversión de 76 millones de pesos, el proyecto permitió ampliar la Unidad de Fonoaudiología en 22 metros cuadrados, habilitando dos salas independientes con acceso universal y un espacio con aislamiento acústico.
Además del espacio físico, la donación incluyó equipamiento de última generación, como un audiómetro para pruebas de audición y un electroestimulador laríngeo, que facilita la rehabilitación de la disfagia mediante impulsos eléctricos.
Beneficios directos para la comunidad
La llegada de esta nueva infraestructura tiene como objetivo principal reducir las listas de espera, mejorar la oportunidad de la atención y garantizar la seguridad de los usuarios mayores de 60 años que sufren patologías como:
- Hipoacusia: Pérdida auditiva 👂
- Disfagia: Problemas para tragar 🪧
La directora del Servicio de Salud Viña del Mar Quillota Petorca, Andrea Quiero, destacó que este proyecto permitirá a los pacientes y sus familias participar en un proceso de rehabilitación integral, facilitando su reinserción en la comunidad.
Un legado de colaboración chileno-nipona
El embajador japonés, Sone Kenko, resaltó que esta es la tercera iniciativa de su país en apoyo al Hospital Geriátrico de Limache, reafirmando el compromiso de Japón con el bienestar de los adultos mayores de la zona.
El alcalde de Limache, Luciano Valenzuela, agradeció al pueblo japonés y a su embajada por este valioso aporte, que contribuye a mejorar la calidad de vida de los vecinos de la comuna.
Esta donación se suma a otros proyectos realizados por Japón en 2002 y 2015, consolidando una larga trayectoria de colaboración en el ámbito de la rehabilitación geriátrica.