Una grave denuncia ha encendido las alarmas en Chile, afectando directamente a los consumidores y la industria pesquera nacional. La Asociación de Pescadores Industriales del Bío Bío ha acusado que cerca de 30 millones de tarros comercializados como “jurel” contendrían en realidad otras especies de pescado, como caballa o sardina española, todas importadas desde China. Esta situación no solo engañaría al consumidor, sino que también generaría una competencia desleal con los productos chilenos.
Marcas Apuntadas y el Origen del Engaño
La denuncia, presentada ante la Seremi de Salud Metropolitana, apunta directamente a cuatro marcas conocidas en el mercado nacional: Coliseo, Acuenta, Barquito y Novamar. Según los pescadores industriales, estas empresas estarían comercializando productos bajo una denominación errónea, lo que constituye una infracción al Reglamento Sanitario de Alimentos.
🇨🇳 El fraude en detalle:
* Origen: Productos importados desde China.
* Especies detectadas: Caballa, sardina española u otras, vendidas como jurel.
* Volumen: Más de 30 millones de tarros supuestamente falsificados.
Esta situación subraya la importancia de la fiscalización rigurosa para proteger tanto a los consumidores como a la industria local.
Evidencia Científica y Preocupación por la Transparencia
Para sustentar su denuncia, la agrupación de pescadores presentó estudios realizados por dos reconocidos laboratorios: Laboratorio 5M y el Laboratorio de Fisicoquímica y Microbiología Dictuc. Los resultados de Dictuc, basados en 200 muestras (mitad chilenas y mitad chinas), revelaron “diferencias notorias con los estándares de grosor de la columna, distancia entre espinas y rango de absorbancia (color) que sí tiene el jurel chileno”.
⚠️ Hallazgos clave de los estudios:
* Diferencias significativas en características físicas entre el “jurel” importado y el chileno.
* Detección de mezclas de distintas especies dentro de una misma marca sin declararlo.
Natalia Morales, jefa de la Unidad de Fisicoquímica y Microbiología de Dictuc, enfatizó la necesidad de que los resultados sirvan para que el consumidor pueda tomar decisiones con la información lo más transparente posible.
Reacciones y lo que Viene
Macarena Cepeda Godoy, presidenta de los Pescadores Industriales del Bío Bío, hizo un llamado a las autoridades a investigar, sancionar y retirar estos productos falsificados, argumentando que se está “engañando al consumidor y dañando la fe pública”. Por su parte, el abogado de los pescadores, Mario Tapia, indicó que se busca que el “jurel chino” se comercialice bajo su nombre real y con la correcta información nutricional.
Sin embargo, desde Innova, la empresa controladora de la marca Barquito, han desestimado la denuncia, señalando que “no es nuevo” y que la acusación buscaría “desincentivar la importación de jurel asiático” en lugar de defender al consumidor. Afirman estar seguros de que la denuncia será rechazada por “carecer de solidez”.
Este caso abre un importante debate sobre la trazabilidad de los alimentos, la protección al consumidor y la competencia leal en el mercado chileno. Las autoridades sanitarias y los organismos de defensa del consumidor tendrán un rol crucial en la resolución de esta situación.