El 5 de diciembre de 2010 marcó un hito imborrable para Unión La Calera y su fiel hinchada: el tercer ascenso a Primera División. Tras 24 años de anhelos, la ciudad de La Calera se volcó en una fiesta inolvidable que culminó con una victoria histórica en un Estadio Municipal repleto, devolviendo a los “rojos” a la máxima categoría del fútbol chileno. Este logro no solo fue una hazaña deportiva, sino también el fruto de un arduo proceso de recuperación, luego de rozar el descenso a Tercera División en 2009.
Un Sueño Hecho Realidad: La Emoción del Ascenso
El partido decisivo contra Lota Schwager quedó grabado en la memoria colectiva. La tensión se palpaba en el ambiente, pero la aparición del inolvidable Ariel “Fantasmita” Pereyra, con sus dos goles, selló la victoria por 2-1 y desató la euforia. ⚽ Las espectaculares atajadas del arquero Lucas Giovini también fueron fundamentales para que el equipo, dirigido por Emiliano Astorga, superara los momentos de nerviosismo y lograra el tan ansiado objetivo.
La Larga Ruta Hacia la Gloria
El camino al ascenso fue exigente, con una extensa fase zonal y una Liguilla de 14 fechas. Unión La Calera demostró una sólida determinación, llegando a la última jornada con la imperiosa necesidad de ganar en casa. El plantel estaba compuesto por jugadores que hoy son recordados como verdaderos símbolos del club, entre ellos:
- Mario Berríos
- Hugo Bascuñán
- Gonzalo Barriga
Además, la combinación de jóvenes canteranos y refuerzos estratégicos fue clave para un proyecto que apostaba por la estabilidad y el crecimiento.
Un Plantel de Leyendas
La plantilla de aquel entonces es recordada con cariño por los hinchas caleranos. Nombres como Ariel “Fantasmita” Pereyra, Lucas Giovini, Mario Berríos, Hugo Bascunán, Gonzalo Barriga, Octavio Pozo, Rodrigo Celsi y Nicolás Suárez se convirtieron en ídolos. A ellos se sumaron Héctor Pericás, Víctor Rivero (quien más tarde haría historia como DT), Boris Aravena, el brasileño Claudio Silva Da Fonseca (Carioca), Rodrigo Pereira, Carlos Galdames, Diego Cuéllar, Alejandro Risso y los canteranos Joao Ortiz, Diego González y Francisco Bahamondes, entre otros.
De la Crisis a la Resurrección
Esta etapa gloriosa nació superando adversidades significativas. El club había enfrentado una crisis profunda, incluyendo la gestión de la S.A. que llegó a ser administrada desde la cárcel por Tomás Serrano, involucrado en un fraude millonario. Con un joven y decidido Sergio Jadue asumiendo la presidencia, Unión La Calera enderezó su rumbo. La incorporación de Emiliano Astorga como director técnico, un exfutbolista del club en 1985, fue fundamental para moldear un equipo competitivo y motivado, dejando atrás la incertidumbre. Astorga apostó por jugadores de su confianza, sumados a los que ya estaban y los que trajo la dirigencia. El preparador físico Andrés Toro, quien siete años después volvería a ascender con el club, también fue parte clave de ese exitoso proceso.
Una Fiesta que Desbordó las Calles
El pitazo final fue el inicio de una celebración épica que se prolongó por horas. Las calles de La Calera se inundaron de banderas rojas y bocinazos, en una fiesta comparable a la de Año Nuevo. 🎆 La hinchada acompañó a sus ídolos en un escenario ubicado en J.J. Pérez, donde uno a uno fueron vitoreados, en un ambiente de abrazos y alegría desbordante. Ese ascenso no solo devolvió a Unión La Calera a Primera División, sino que marcó el inicio de un período exitoso en la Serie de Honor que hoy se recuerda con orgullo y pasión renovada. ❤️🔥