Veintinueve países firmaron en Shanghái el acuerdo para crear la Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial, un organismo intergubernamental que tendrá su sede en esa ciudad china. La iniciativa busca abrir un espacio permanente para coordinar políticas, gobernanza y seguridad en una tecnología que ya atraviesa la economía, la educación y los servicios públicos.
El acuerdo fue suscrito el 16 de julio, en la antesala de la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial 2026. Entre los miembros fundadores figuran países de Asia, Europa y otras regiones, incluidos Kazajistán, Laos, Pakistán, Rusia e Indonesia. El anuncio oficial indica que la organización funcionará de manera independiente y bajo los principios de la Carta de Naciones Unidas.
Un espacio para reglas y cooperación
La nueva entidad —conocida por la sigla WAICO— plantea tres objetivos generales: ampliar la cooperación internacional, fortalecer la gobernanza global de la IA y procurar que su desarrollo sea beneficioso, seguro y equitativo. El acuerdo divulgado por el gobierno chino también fija un enfoque centrado en las personas y en la participación compartida de sus integrantes.
La necesidad de coordinación internacional ha aumentado a medida que los sistemas de IA cruzan fronteras. Un modelo puede ser entrenado en un país, operar desde servidores ubicados en otro y ser utilizado por millones de personas sujetas a reglas diferentes. Ese escenario abre debates sobre privacidad, responsabilidad, derechos de autor, seguridad informática y trazabilidad de decisiones automatizadas.
Lo que todavía debe resolverse
La creación de la organización es un punto de partida y no una regulación mundial inmediata. El anuncio no detalla todavía cómo se tomarán las decisiones, qué obligaciones asumirán los miembros, cómo se resolverán desacuerdos ni qué relación tendrá el organismo con iniciativas de Naciones Unidas y otros foros internacionales.
También será importante observar si las propuestas incluyen a países que no forman parte del acuerdo y si desarrollan mecanismos capaces de evaluar riesgos técnicos sin depender solamente de declaraciones voluntarias. La eficacia del organismo se medirá por normas, estándares y proyectos concretos, no únicamente por el número de miembros fundadores.
Por qué importa fuera de China
Para países como Chile, la discusión puede influir en estándares que más adelante utilicen empresas, universidades y organismos públicos. Reglas compatibles facilitan el intercambio de datos bajo resguardo, la evaluación de sistemas importados y la cooperación ante incidentes. En cambio, marcos incompatibles aumentan costos y pueden dejar vacíos de protección.
La creación de WAICO se complementó durante la conferencia de Shanghái con planes sobre infraestructura, ecosistemas abiertos, ética y seguridad. Esos documentos amplían el debate desde la diplomacia hacia decisiones prácticas sobre datos, capacidad de cómputo, sesgos, privacidad y control humano.
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