Desde el 1 de agosto de 2026 cambió el uso de las tarjetas de coordenadas en Chile. Estos dispositivos impresos dejaron de ser el mecanismo general de autenticación para operaciones financieras digitales, aunque la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) autorizó excepciones para ciertos grupos de clientes con dificultades para adoptar sistemas más robustos.
La medida no significa que todas las personas deban usar un mismo sistema. Cada institución debe informar las alternativas que tiene disponibles para autorizar operaciones y si mantiene la tarjeta de coordenadas para clientes que cumplan los criterios permitidos.
Qué cambió desde agosto
La normativa busca que las transferencias electrónicas de fondos y la incorporación de clientes a plataformas digitales utilicen Autenticación Reforzada de Clientes. En términos prácticos, el proceso debe apoyarse en mecanismos más seguros que un conjunto fijo de números impreso.
La CMF también precisó que las transferencias entre cuentas de una misma persona dentro de la misma institución quedan exceptuadas de esta exigencia. En los pagos recurrentes, la autenticación reforzada se exige al momento de ingresar la instrucción inicial.
Quiénes pueden seguir usando la tarjeta
Las instituciones pueden mantener este mecanismo para grupos específicos de clientes que ya estaban vigentes al comenzar la aplicación de la norma y que presenten alguna de estas condiciones:
- ser una persona mayor;
- tener una condición de salud deteriorada o una discapacidad;
- enfrentar dificultades para acceder a canales físicos de atención;
- no disponer de un dispositivo de confianza compatible, como un teléfono inteligente.
La excepción no se activa necesariamente de forma automática. Quienes crean cumplir alguno de estos criterios deben consultar directamente a su banco o entidad financiera para conocer el procedimiento aplicable.
Qué deben hacer los usuarios
Antes de realizar una transferencia, conviene comprobar que la aplicación bancaria esté actualizada y que el mecanismo de autorización entregado por la institución se encuentre activo. Si el acceso depende de un teléfono nuevo, un token u otro dispositivo, el cambio debe gestionarse únicamente a través de los canales oficiales del banco.
Ninguna actualización de seguridad exige entregar claves, códigos de autorización o datos personales mediante enlaces recibidos por mensajes. Ante una solicitud inesperada, lo recomendable es cerrar la comunicación y contactar a la entidad por su sitio, aplicación o número oficial.
Más información de servicio sobre seguridad digital está disponible en la sección de Tecnología.
CasablancaHoy.cl