Fábricas y Maestranzas del Ejército (FAMAE) definió una hoja de ruta de inversiones al 2030 para renovar capacidades industriales, incorporar tecnología 4.0 y reforzar su trabajo de investigación y desarrollo. El programa forma parte de la planificación estratégica de la empresa estatal hacia 2040 y fue detallado en la Cuenta Pública Participativa 2026 del Ministerio de Defensa.
La agenda busca sostener la operación de sus plantas, elevar la eficiencia productiva y responder a futuras necesidades del Ejército. También contempla nuevas líneas de productos para defensa y seguridad, junto con la certificación de procesos bajo estándares internacionales.
Qué mejoras industriales están en desarrollo
El documento oficial enumera intervenciones en sistemas de control y detección de llama, intercambiadores de calor y áreas ligadas al lavado, fundido de materias primas, secado al vacío y tratamiento de agua. La cartera también incluye la reparación de una centrífuga, la ampliación de un taller, la reprogramación de controladores industriales PLC y mantenimiento de ventiladores y compresores.
Otras labores consideran trabajos en una torre de rectificación, una prensa, una máquina de clasificación, un transformador y un banco de condensadores. En conjunto, son mejoras de infraestructura, automatización y continuidad operacional; el informe no individualiza el presupuesto ni el calendario de término de cada iniciativa.
Una estrategia que también incluye ciberseguridad
La planificación de FAMAE no se limita a maquinaria. Entre sus objetivos al 2030 figuran optimizar el sistema informático, sistematizar los procesos de ciberseguridad, mantener y ampliar capacidades de mantenimiento, mejorar la gestión y el control interno, y avanzar hacia condiciones industriales seguras y sustentables.
En este contexto, “tecnología 4.0” alude a la integración de automatización, sensores, control programable y datos en los procesos industriales. La cuenta pública utiliza ese concepto como eje de la inversión, aunque no identifica una plataforma tecnológica específica ni anuncia una aplicación concreta de inteligencia artificial para estas plantas.
Avance comercial no equivale a obra terminada
La cuenta pública señala que FAMAE alcanzó el 40% de su plan de ventas en 2025. La institución atribuyó la diferencia a ajustes en los calendarios presupuestarios de su principal mandante, que trasladaron facturación e ingresos de proyectos hacia 2026.
A mayo de este año, el plan de ventas registraba un avance de 87%, condicionado por la regularización gradual de pagos reprogramados. Esa cifra corresponde al cumplimiento comercial informado por la empresa y no debe interpretarse como porcentaje de ejecución física de todas las obras de modernización.
Qué puede significar para el ecosistema productivo
La modernización de una empresa estatal de defensa abre demanda por especialidades como automatización industrial, mantenimiento predictivo, ciberseguridad, metrología y certificación. Para empresas y centros formativos de la Región de Valparaíso, la señal es relevante por las capacidades que podrían requerirse, pero hasta ahora no se han informado contratos ni proyectos específicos para Casablanca.
El impacto territorial dependerá de futuras licitaciones, alianzas con universidades y oportunidades efectivas para proveedores. En paralelo, la región ya impulsa iniciativas de inversión productiva y programas de innovación apoyados por Corfo, dos vías que podrían fortalecer capacidades técnicas transferibles a distintas industrias.
CasablancaHoy.cl