Con el aumento de las temperaturas, las yemas de la vid se abren y aparecen los primeros brotes: es el inicio del ciclo vegetativo que conduce hacia la próxima vendimia.
En una comuna vitivinícola como Casablanca, esta etapa devuelve la atención al campo. La brotación no ocurre al mismo tiempo en todas las variedades ni avanza igual en cada predio, porque depende de la temperatura acumulada y de las condiciones específicas del lugar.
Los brotes jóvenes son más sensibles
El Instituto de Investigaciones Agropecuarias explica que los principales daños por heladas en las vides chilenas ocurren durante la brotación. Los episodios de septiembre y octubre han sido especialmente relevantes para la vitivinicultura.
A medida que las yemas avanzan en su desarrollo, aumenta su sensibilidad a las bajas temperaturas. Por eso, el seguimiento de la temperatura y del estado fenológico debe hacerse a escala de cada cuartel y variedad.
La temporada recién empieza
La brotación abre un proceso que todavía dependerá de la disponibilidad de agua, nubosidad, exposición solar y temperaturas de los próximos meses. No permite anticipar por sí sola la cantidad ni la calidad de la cosecha.
Tampoco existe una medida única para enfrentar una helada. Las decisiones de manejo requieren datos del predio, pronósticos actualizados y asesoría técnica adecuada.
Más información sobre la actividad local está disponible en Viñas.
CasablancaHoy.cl