Las culebras nativas cumplen una función ecológica y, por lo general, evitan a las personas. La recomendación es observarlas a distancia, mantener alejados a niños y mascotas y no intentar capturarlas.
En la zona central habitan especies como la culebra de cola larga y la de cola corta. Ambas poseen dientes posteriores capaces de inocular veneno, aunque los accidentes son poco frecuentes y la eficacia de la inoculación es menor que en serpientes de importancia médica de otros países.
Ante una mordedura
Se debe lavar suavemente la zona con agua y jabón, retirar anillos o pulseras antes de que aumente la hinchazón, limitar el movimiento de la extremidad y acudir a un servicio de urgencia.
No corresponde aplicar torniquetes, cortar la herida, succionar ni usar remedios caseros. Tampoco se debe intentar capturar al animal para llevarlo al centro asistencial, porque eso aumenta el riesgo de una segunda mordedura.
Si aparece una culebra en una vivienda
Hay que mantener distancia y despejar el lugar. Si existe una salida segura hacia el exterior, puede permitirse que el reptil se retire sin intervenir. Cuando permanece atrapado, está herido o no es posible manejar el entorno sin riesgo, corresponde pedir orientación al Servicio Agrícola y Ganadero.
Las culebras chilenas están protegidas y ayudan al equilibrio de los ecosistemas, entre otras funciones mediante el control de pequeños animales. La prevención consiste en no tocarlas y usar calzado adecuado al caminar por senderos, roqueríos o vegetación densa. Más recomendaciones están disponibles en Servicios.
CasablancaHoy.cl