El Día Mundial del Enoturismo se conmemora el domingo 8 de noviembre de 2026. En Casablanca, la fecha es una oportunidad para conocer el valle con más tiempo: recorrer sus viñas, sentarse a la mesa y elegir un alojamiento desde el cual continuar el paseo a la mañana siguiente.
El vino es el punto de partida. A su alrededor hay cocinas, jardines, caminos rurales y lugares para descansar que permiten armar un viaje a la medida de cada visitante. Para quienes vienen desde Santiago, Valparaíso o Viña del Mar, la propuesta es reservar tiempo para disfrutar el destino, además de organizar los traslados.
Tres viñas para comenzar el recorrido
En Casas del Bosque, las visitas permiten conocer los viñedos, la bodega y su trabajo con vinos de clima frío. Sus distintas experiencias ofrecen recorridos y degustaciones, por lo que conviene elegir el programa según el interés del grupo.
Casa Viñamar propone acercarse al mundo de los espumantes, conocer su elaboración y participar en degustaciones. Su tienda incorpora también artesanía y productos de la comunidad de Casablanca: otra forma de llevarse algo del valle.
En el sector de Lo Ovalle, Bodegas RE suma recorridos por su bodega subterránea y experiencias que permiten conocer barricas, tinajas y distintas propuestas de degustación. Es una alternativa para quienes quieren detenerse en las formas de elaborar el vino y conocer la historia detrás de cada copa.
Un almuerzo también puede ser el centro del viaje
La gastronomía permite conocer Casablanca desde otra perspectiva. En Casas del Bosque, Tanino trabaja una cocina pensada para acompañar los vinos de la viña, mientras Botánico forma parte de su oferta gastronómica. Para combinar visita y almuerzo, es importante coordinar ambas reservas.
En Casa Viñamar, Macerado Bistró ofrece una propuesta de cocina de origen que pone atención en los productos y sabores locales. Puede ser una parada para quienes desean reunir gastronomía y espumantes en un mismo lugar.
El recorrido también puede incluir restaurantes fuera de las viñas. Bariloche, ubicado en el cruce de la Ruta 68 con la F-90, cuenta con una carta que incluye parrillas, pescados y pastas. Es otra opción para organizar el almuerzo según las preferencias del grupo.
Quedarse una noche para seguir conociendo
Alojarse permite repartir el recorrido entre dos días y dejar espacio para descansar entre las visitas.
Casona El Refugio Casablanca, en Camino Lo Ovalle km 1, ofrece alojamiento de hotel boutique y una propuesta que reúne gastronomía y experiencias en el valle. Puede servir como base para un fin de semana dedicado a conocer distintos lugares de Casablanca.
Hotel Casavino, en Camino Lo Ovalle km 7, dispone de cabañas con terrazas y vistas al entorno rural. Su propuesta está orientada a parejas adultas y el establecimiento informa que no recibe niños, un dato importante al planificar el viaje.
Cómo organizar la escapada
Una forma de distribuir el fin de semana es reservar una visita el sábado por la mañana, almorzar en el valle y llegar al alojamiento durante la tarde. El domingo puede quedar para una segunda experiencia o un paseo antes del regreso. El orden dependerá de los horarios que confirme cada establecimiento.
Antes de salir, consulta disponibilidad, valores, servicios incluidos y condiciones de reserva directamente con cada lugar. Si vas con niños o necesitas accesibilidad, pregunta por las condiciones de la actividad y del alojamiento. Organiza también los traslados: quien conduce no bebe.
Una visita a la viña, una comida y una noche de descanso permiten acercarse a distintas partes de Casablanca. El Día del Enoturismo es una oportunidad para conocerlas en un mismo viaje.
CasablancaHoy.cl