Las inspecciones verifican documentos, genuinidad y potabilidad de la bebida. Valparaíso está entre las principales regiones productoras del país.
El Servicio Agrícola y Ganadero intensificó la fiscalización de la chicha antes y durante las celebraciones de Fiestas Patrias, un control que alcanza a productores, distribuidores y puntos de venta de todo el país.
La medida resulta especialmente pertinente para la Región de Valparaíso y para una comuna vitivinícola como Casablanca. El SAG informó en 2025 que Valparaíso producía más de 79 mil litros anuales de chicha y figuraba entre las tres principales regiones productoras.
Qué revisan los inspectores
La fiscalización considera la documentación del producto y la toma de muestras para análisis de laboratorio. El objetivo es comprobar su genuinidad —que corresponda a lo ofrecido— y su potabilidad, es decir, que sea apta para consumo humano.
Entre las alteraciones que pueden detectarse figuran la adición de agua o endulzantes y el uso de preservantes no autorizados. La chicha requiere especial atención porque todavía se elabora en gran medida mediante métodos artesanales.
Multas por incumplimientos
El SAG señaló que las infracciones a la Ley de Alcoholes pueden derivar en multas de hasta $71.649.000. El monto depende del procedimiento y la gravedad del incumplimiento; una inspección no implica por sí sola que exista una infracción.
Para consumidores, la recomendación práctica es comprar en comercios establecidos y evitar productos cuyo origen no pueda acreditarse. Para productores y vendedores, el refuerzo obliga a mantener la documentación disponible y asegurar que la bebida corresponda a su denominación y sea apta para consumo.
La fiscalización se suma a los controles preventivos anunciados para septiembre. En Casablanca, SENDA también prepara operativos de alcohol y drogas para conductores.
CasablancaHoy.cl