La propuesta surgió en un foro sobre déficit habitacional. No es un plan aprobado y todavía no define proyectos, terrenos ni plazos para la comuna.
La relación territorial entre Casablanca y Curacaví fue planteada como uno de los posibles ejes para coordinar el crecimiento urbano entre las regiones de Valparaíso y Metropolitana.
La idea fue expuesta por el delegado presidencial regional de Valparaíso, Manuel Millones, durante un foro sobre vivienda y planificación. La autoridad propuso estudiar tres zonas de articulación interregional: Casablanca–Curacaví, Marga Marga–Tiltil y San Antonio–Melipilla.
Una propuesta, no una decisión
El planteamiento busca que la planificación de vivienda, comercio, transporte y servicios no termine en los límites administrativos de cada región. En el caso de Casablanca, el análisis apuntaría a la conexión con Curacaví y el corredor de la Ruta 68.
No existe todavía un instrumento aprobado para ese eje. Tampoco se informaron polígonos, terrenos, número de viviendas, inversiones ni fechas de ejecución. Cualquier desarrollo concreto deberá pasar por los instrumentos de planificación y evaluaciones que correspondan.
El déficit que abrió la discusión
El encuentro estuvo marcado por dos cifras regionales que miden alcances distintos. Los antecedentes oficiales consignan 84.658 requerimientos habitacionales formales, mientras una estimación más amplia presentada por la Cámara Chilena de la Construcción sitúa el déficit de acceso a vivienda en torno a 118 mil hogares en la Región de Valparaíso.
La diferencia se explica porque no todas las mediciones usan el mismo método de cálculo ni incluyen las mismas situaciones habitacionales. Por eso no deben sumarse ni interpretarse como un catastro específico de Casablanca.
Qué puede significar para la comuna
Para Casablanca, una coordinación con Curacaví podría incidir a futuro en decisiones sobre suelo, conectividad, servicios y localización de nuevos proyectos. También obliga a considerar disponibilidad de agua, protección del paisaje rural, actividad agrícola, riesgos naturales y capacidad de la infraestructura existente.
El debate coincide con el avance de la propuesta para regularizar viviendas urbanas y rurales, aunque se trata de procesos distintos: uno aborda planificación territorial y el otro la recepción de construcciones existentes.
CasablancaHoy.cl