La Oficina Municipal de Intermediación Laboral de Quillota identificó una demanda sostenida de trabajadores en agricultura, agroindustria, logística, bodegas, construcción, transporte, comercio, servicios y especialidades técnicas.
El diagnóstico advierte una brecha entre los cargos que las empresas necesitan cubrir y las competencias o experiencia disponibles entre quienes buscan empleo. En algunos puestos, la dificultad no es la falta de postulantes, sino la coincidencia entre su perfil y los requisitos.
Más de 600 colocaciones
Hasta junio de 2026, la OMIL había atendido a 3.157 personas y realizado 2.662 orientaciones laborales. En el mismo periodo registró 1.686 derivaciones a ofertas y 628 colocaciones, además de vinculación con 111 empresas y la gestión de 227 vacantes.
Estas cifras describen la labor de intermediación de la oficina y no equivalen a una medición del desempleo comunal. Los datos permiten, sin embargo, observar qué áreas concentran oportunidades y dónde aparecen mayores dificultades de contratación.
Capacitación y adaptación
Entre los perfiles requeridos figuran operarios agrícolas y agroindustriales, personal de logística, administrativos, vendedores, conductores, trabajadores de la construcción, técnicos y personal de atención de público.
La incorporación de tecnologías está transformando esos oficios y aumenta la necesidad de capacitación continua. Una nueva Mesa Provincial de Empleabilidad reunirá a instituciones públicas, empresas, centros educativos y organismos de formación para anticipar las habilidades requeridas. Más oportunidades están en Negocios y Servicios.
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