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Helados York: la marca porteña que nació de leche sobrante y máquinas abandonadas

Trabajadora sirve helados en un taller artesanal frente a la costa central en una imagen editorial referencial

Helados York, una marca ligada a la memoria de Valparaíso, comenzó con un lote de leche sin destino, máquinas abandonadas por otra fábrica y dos socios que no tenían experiencia elaborando helados.

La primera planta fue instalada en 1974 en el Parque Alejo Barrios de Playa Ancha por Hugo Bensa y Carlos Pérez. La sociedad duró poco, pero el negocio siguió distintos caminos hasta consolidarse como una empresa de identidad porteña.

De una botillería a una fábrica

Bensa administraba una botillería y recibió cerca de cien bolsas de leche en una transacción. Su proveedor de productos congelados le sugirió convertirlas en helado, idea que terminó impulsando la compra de equipos que habían quedado disponibles tras el cierre de otra fábrica.

Después de la separación de los socios, Bensa mantuvo una parte de la operación y adoptó el nombre York, inspirado por sus viajes a Nueva York. El dibujo de la niña que acompañó a la marca tomó como referencia a su hija.

Cambios de dueño y expansión

Bernabé Galindo, antiguo proveedor de la botillería, terminó comprando la fábrica y ajustó la operación para enfrentar la fuerte estacionalidad del negocio. La receta y la relación con distribuidores locales sostuvieron su crecimiento.

Eduardo Sobarzo administra la empresa desde 2016. Bajo su gestión, la marca extendió su presencia desde Valparaíso y Limache hacia Santiago, Rancagua, Talca, La Serena, Concepción y Antofagasta.

La historia muestra cómo una empresa familiar pudo sobrevivir a ventas, separaciones y temporadas difíciles sin perder su vínculo con el puerto. Más contenidos de economía e identidad regional están en Negocios.

CasablancaHoy.cl

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